Observar es meditación.
Lo que observas es irrelevante... puedes observar los árboles, puedes observar el río, puedes observar las nubes, puedes observar a los niños jugando.
El objeto no es el propósito, sino la calidad de tu observación, la cualidad de estar alerta y consciente.
Eso es meditación.
Cualquier cosa que hagas con presencia es meditación. La acción no es el asunto sino la calidad que le imprimes a tu acción. Caminar puede ser meditación si caminas alerta. Estar sentado puede ser meditación si lo haces con presencia. Escuchar estas palabras puede ser meditación si las escuchas con consciencia.
Simplemente escuchar el ruido interior de tu propia mente puede ser meditación, si permaneces alerta y observador. El meollo está en no proceder dormido y entonces todo lo que hagas será meditación.
Osho